Hace un par de días se nos informaba en las páginas interiores de algunos periódicos, con muy poco “bombo” eso sí, de que el gobierno había dado luz verde a un anteproyecto de ley para meter parte del Fondo de Garantía de las Pensiones, que actualmente cuenta con más de 40.000 millones de €uros, a la renta variable y sacarlo así de la poco rentable “Deuda del Estado”. Este anteproyecto de ley no marca expresamente cual debe ser el % de ese fondo que se invertirá en renta variable –la bolsa- como máximo pero se especula con que la redacción del reglamento posterior a la ley podría dejar esa cifra relativa en torno al 30%.

Obviamente la parte del fondo que se invierta en renta variable, que si se cumplen las previsiones serán unos 12.000 millones de €uros (el equivalente a un 25% de lo que vale Endesa en bolsa para que os hagáis una somera idea) será gestionado por una empresa privada, a la sazón un Fondo de Pensiones privado como podría ser el “TPF: Texas Pacific” que pretende lanzar una OPA sobre Iberia. Si esta ley sale adelante me parecería un gran paso adelante, por no decir el primero, para un futuro sistema de pensiones a la americana, es decir, privado. Ahora nos falta conocer la letra pequeña del anteproyecto de ley pero en principio me parece una formidable idea para comenzar la andadura hacía un sistema de pensiones capitalista ó, cuando menos, un sistema mixto.

Claro que una vez demos este importante paso en nuestra actual legislación al respecto deberemos empezar a preguntarnos, ¿Por qué meter las cotizaciones de todos en un mismo “saco” y no meterlas las de cada uno en un “saco” propio?; yo, al menos, lo tengo bastante claro y es que creo firmemente que en vez de cotizar todos a un saco común pues a cada uno se le debe retener todos los meses la parte de su salario bruto que hoy en día se cotiza a la SS para ingresarlo en un Fondo Privado que tutele dichos ahorros durante toda tu vida laboral; en dos palabras, debemos evolucionar hasta conseguir imitar el sistema de pensiones americano y así ir “adelgazando” el peso del Estado en la economía que a mi entender es excesivo. En otro momento expondré mis propuestas genéricas –pues no soy ningún Premio Nobel en economía- acerca del proceso de adelgazamiento al que debe someterse toda la administración pública, es decir, explicaré mi dieta para hacer adelgazar a toda la administración pública en España.

Obviamente las reformas que nos llevarán a culminar este proceso no son para nada electoralista ni populares pero es necesario hacerlas y cuando se hagan, que debe ser más pronto que tarde, es absolutamente básico que tanto PSOE como PP estén plenamente concienciados de su necesidad y hagan campañas educativas a favor de esta reforma. No voy a negar que este tipo de reformas crearían cierto malestar social, pero aún peor sería el malestar y la crisis social si esperamos a que nuestro inviable sistema de pensiones reviente por los cuatro costados en unos pocos años y nos suma a toda la sociedad en una crisis de consecuencias inimaginables; así que como diría un buen médico, es mejor prevenir que curar.

La inviabilidad de nuestro sistema de pensiones es algo irrefutable pues lo que se discute no es si va a reventar o no, porque lo va a hacer, sino cuando, ¿dentro de 5 años?, ¿dentro de diez años?¿Quizá para 2020?. La fecha exacta no se sabe, pero quien hoy tenga menos de 50 años ya puede ir olvidándose de cobrar integra la pensión que le correspondería, cobrará, si acaso, una parte de la misma pero toda ni en sueños; y claro, aquellos que tenemos menos de 30 años no vamos a ver ni un jodido euro en forma de pensión en nuestra vida a no ser que dentro de muy pocos años consigamos una maravillosa prejubilación de esas que el gobierno de turno regala de cuando en cuando para quitarse de en medio problema laborales de alto calado social.

Y con esto dejo abierta la veda del debate para quien desee continuarlo en los comentarios de este mismo post.